Retorn als orígens

Retorn als orígens

Albert Cabestany es un amigo, o mejor dicho un viejo amigo. Nos conocemos desde la guardería Baobab en nuestra Tarragona natal. Desde  muy pequeños nos llevábamos muy bien, jugábamos juntos, el uno iba a casa del otro, éramos lo que se llama uña y carne. Generalmente jugábamos al fútbol, ​​los dos estábamos apuntados al equipo del cole., Pero Albert, en parte, también practicaba otro deporte: el trialsín.

Al principio el compaginaba con el fútbol, ​​pero hubo un día que dejó de venir a los partidos de fin de semana, para centrarse en un deporte minoritario, desconocido y que requería de mucha dedicación y esfuerzo. Seguramente ahí comenzó un distanciamiento que la ley de vida se ha encargado de fomentar, y que ahora de alguna manera estamos poniendo remedio a través seguramente de esta misma caprichosa ley de vida.
Albert ya no hace trialsín, hace trial. Han pasado algunos años, pero según como la esencia sigue latiendo al mismo ritmo. Gaudí decía: “La originalidad es acercarse a los orígenes”. Esto es lo que he intentado mostrar en este reportaje: salir de la rutina, fotografiar un viejo amigo, retratar un deporte no muy conocido por las masas y en definitiva buscar la originalidad volviendo un poco a la infancia, a los recuerdos, en el amistad perdida. Siguiendo los pasos de los genios, los sabios, los visionarios. Porque en definitiva la dirección la encuentras gracias a los grandes maestros como Gaudí.
Dedicado a todos aquellos que ponen todo su esfuerzo en hacer lo que más les gusta.
Porque nunca perdamos esa ilusión infantil que nos hizo sentir tanto vivos.
A Albert Cabestany, amigo de infancia, por su lucha incesante para conseguir lo que siempre soñó.
Joan